El Marco Jurídico de las Inversiones

Debido a su posición geográfica, a su marco institucional, a ser un polo de estabilidad en la región, a una infraestructura industrial y de comunicación de calidad, a una mano de obra barata y a un mercado potencial de más de 30 millones de habitantes, Marruecos ofrece numerosas ventajas comparativas para los inversionistas extranjeros.
Se han hecho importantes esfuerzos para mejorar la productividad y para remediar el problema de capacitación, aumentando el nivel de calificación del personal. Este esfuerzo se extiende también a la infraestructura, a las redes de carreteras y a las telecomunicaciones. La concesión de servicios públicos, principalmente el servicio del agua o la producción de energía, apunta reducir, los costos energéticos y mejorar los servicios.

De forma paralela a la apertura y a la liberalización, se han realizado esfuerzos significativos en materia de promoción de las inversiones, principalmente las extranjeras. Desde 1993, el gobierno marroquí procedió a la abrogaación de la ley de la marrocanización, discriminatoria respecto a los extranjeros.

La Carta de inversiones, promulgada por el dahír el 8 de Noviembre de 1995, concebida promover las IDE (Inversiones Directas Extranjeras), prevé medidas de reducir el costo de inversión, simplificar los procedimientos así como las exenciones tributarias. Además esta Carta confirma la libre transferencia de los capitales extranjeros invertidos y de las plusvalías realizadas.

Cualquier inversionista, excepto en materia agrícola, goza de las mismas ventajas y garantías que los inversionistas nacionales. Las inversiones extranjeras pueden realizarse sin autorización previa, cada vez que éstas se financien en divisas, con la libertad de transferencia de beneficios, de capitales y con rebaja del costo de inversión, siempre y cuando éste supere los 200 millones de dirhams (alrededor de 20 millones de dólares), a través de la supresión de derechos e impuestos a las importaciones y de medidas en favor del desarrollo regional.

Las empresas que satisfagan uno de los siguientes criterios:

  • Invertir una cantidad igual o superior a 200 millones de dirhams.
  • Crear un número igual o mayor a 250 empleos permanentes.
  • Realizarse en las regiones o departamentos previstos por el decreto No. 2-98-520, con fecha del 30 de Junio de 1998.
  • Asegurar una transferencia tecnológica.
  • Contribuir a la protección del Medio Ambiente.


Estas empresas pueden beneficiarse de las siguientes ventajas:

  • En lo que respecta a los terrenos: el Estado participará en los gastos relacionados con la adquisición de terreno necesario, para la realización del programa de inversión, de un 0 a 20%.
  • En el área de infraestructura: una participación del Estado en los gastos externos necesarios para la ejecución del programa de inversión, dentro de un límite de 0 a 5 % del monto global del programa de inversión.
  • A nivel de la formación: participación del Estado en los gastos de capacitación profesional, prevista en el programa de inversión, limitándose a 0 a 20% del costo de dicha capacitación.


Los beneficios previstos pueden acumularse, sin que, no obstante, la participación del Estado supere el 5 % del monto global del programa de inversión.

Sin embargo, en el caso en que el proyecto de inversión esté previsto dentro de la zona suburbana o rural, la participación del Estado puede alcanzar el 10 % del monto global del programa de inversión.

Por otra parte, la nueva Carta de inversiones otorga un régimen preferencial para las empresas exportadoras (exención fiscal). Lo mismo se aplica para las empresas mineras y las que venden sus productos a las empresas que los exportan después de hacer una valorización y para aquellas establecidas en de las zonas marcadas por decreto.

La exención del IS en beneficio de los establecimientos hoteleros es total para los cinco primeros años, y más allá de este periodo, beneficiarán de una reducción del 50%.

La Carta prevé, al mismo tiempo, la implantación de Zonas Francas (como Tánger, Nador, Nouaceur y Jorf Lasfar) que el Estado concede a los organismos de ordenamiento y gestión (Área de Libre Comercio de Tánger).

De hecho, la Zona Franca de Tánger no está sometida a la legislación de control del comercio exterior y de cambio. A dicha Zona se le exime de todos los derechos, impuestos y recargos en las importaciones, el tráfico, consumo, producción y/o exportación de mercancías.

Otro tipo de apoyos a las inversiones (en los sectores textil y de la electrónica) está contemplado en el marco del Fondo Hassan II.

Así mismo, con el fin de aportar soluciones a las dificultades que puedan trabar la promoción de las inversiones, se creó una Comisión Ministerial, encargada de resolver los posibles bloqueos u obstáculos de los proyectos de inversión. Además está previsto la creación de una agencia de recepción y orientación de las inversiones.

Aparte de estas ventajas, Marruecos busca desde hace muchos años la liberalización de sus intercambios con el exterior, situación que contribuye a la atracción de las Inversiones Directas Extranjeras.

Efectivamente, desde 1993, Marruecos adhirió a las disposiciones del artículo VII del status del FMI, y consiguientemente la convertibilidad de su moneda (el dirham) y caanceló las restricciones, debido a la flexibilidad de la reglamentación en materia de cambio.

Por otro lado, Marruecos es, desde 1994, miembro de la O.M.C. Por consiguiente, sus intercambios se rigen, por una parte, por los acuerdos de dicha Organización y por la otra, por el Acuerdo de Asociación con la Unión Europea, que entró en vigor el 1º. De Marzo de 2000.

En el marco de la cooperación "Sur-Sur", ell país concluyó acuerdos comerciales importantes con países árabes como Egipto, Túnez y Jordania. Hay negociaciones pendientes con algunos países de Europa del Este para la conclusión de acuerdos de libre cambio.

Más allá de su relativo impacto sobre el crecimiento, las Inversiones Directas Extranjeras contribuyen de manera significativa al financiamiento del déficit corriente.

La puesta en marcha en 1993 de la ley de privatización le permitió a Marruecos registrar un total de ingresos acumulados del valor de 39 mil millones de dólares, de los cuales tres cuartos se deben a la adquisición extranjera, entre 1997 y 2001.

De igual forma, el proceso de privatización se llevó a cabo bajo las concesiones de servicios públicos, en los sectores eléctricos, de distribución de energía y agua potable y en el saneamiento de aguas residuales.

Por otra parte, el volumen de las Inversiones Directas Extranjeras aumentó a través del mecanismo de conversión de la deuda externa con Francia, España e Italia.

Conforme a su contexto global, lo principal de las Inversiones Directas Extranjeras atraídas durante los últimos años, está relacionado con la modernización de las empresas ya establecidas, preocupadas por reforzar su presencia en Marruecos. Se trata, a menudo, de PYMES que han desarrollado sus negocios de asuntos y que están obligadas, para su propio desarrollo, a invertir en las áreas industriales.

Preocupado por promover las inversiones, Marruecos presta un particular interés a la creación de una ventanilla única a nivel regional y trata de establecer un plazo razonable y reducido para que la administración pueda pronunciarse sobre los proyectos de inversión.

La Carta Real dirigida al Primer Ministro (el 9 de Enero del 2002) anuncia la creación, bajo la autoridad de los Walis, de centros regionales de inversión, compuestos de 2 ventanillas:

  • La ventanilla de ayuda para la creación de empresas que actuará como único interlocutor de todas las personas que deseen crear una compañía, cualquiera que sea su forma. El personal de dicha ventanilla se encargará de reunir los documentos y certificados necesarios para la creación de una empresa.
  • La ventanilla de ayuda a los inversionistas proporcionará a éstos la información útil para realizar inversiones regionales, analizar las solicitudes de autorizaciones administrativas y preparar las actas administrativas indispensables para la realización de los proyectos de inversión, cuyo valor es inferior a los 200 millones de dirhams.


Además estudia los proyectos de contratos y de convenios que deberán firmarse con el Estado y que interesen las inversiones superiores a los 200 millones de dirhams para permitir a los inversionistas beneficiar de ventajas particulares.

Se trata de la creación de una gestión desconcentrada de inversión que instituye nuevos mecanismos ,bajo la autoridad de los Walis de cada región que estarán investidos de los poderes necesarios para la toma de decisiones en materia de inversión.

Esta medida no exenta de tener un impacto positivo en la promoción de las inversiones en Marruecos, remediando algunos obstáculos y simplificando los procedimientos administrativos, supone una readaptación de las estructuras regionales, de textos reglamentarios y de una movilización tanto de los medios humanos como materiales.